Llegué a 6
y me planté…
Contigo no
me la juego Madrid.
Que ya son muchos
años conociéndonos,
Y todavía
no hemos conseguido apostar al mismo ritmo.
Yo soy más
de golpe seco de billar,
Tú de jugar
a girar la peonza,
Y paso de
hipotecarme a Biodraminas.
Aun así, te
recordaré como “la loca”, “la nena bonita”,
Y lo haré
porque sí,
Porque
conseguiste hacerme sentir ávidamente,
Con todo lo
que ello contiene/enreda,
Y eso, mi
querida amiga, no me sucede con frecuencia.
Por eso, y
porque no sabría cómo sustituir esa rubia, bien fresquita, en La Latina, un
sábado de Mayo a medio día, con la risa de mi Rubia preferida al lado, aunque
nuestro inicio fue agrio, gracias por quererme y cuidarme como lo has hecho.
O esos
afrutados más que tontorrones con la morena más pequeñaja de la ciudad, la que podría
aniquilar a todo el que se le pusiera delante, pero ahora mismo no, que va muy
liada, tiempo al tiempo, gracias simplemente por estar siempre ahí beba.
O las obras
de teatro a las que no llegué a tiempo con la loca esa del tambor con la que no
he pasado más frío en mi vida y aun así tiene su hueco fijo, gracias por tu
“espacio y tiempo” al que recurro con bastante frecuencia.
O el chico
que es más de excavar fortalezas subterráneas que de construir castillos, por
estar feliz y contagiarlo allá por donde pisa, me gustó cantar contigo el otro
día, y los que vengan, gracias siempre
por tu calma y sobre todo por escuchar.
O por el
que ve que necesito escapar un ratito y decide descubrirme carreteras, incluso
aunque mi Ibiza le incomode pero no me lo repita mucho, me quiere y yo a él, no
nos gusta decírnoslo, pero lo sabemos, no me hace falta más, gracias por tu
tiempo.
O por mi
trozo de “casa” en Madrid, esta si que está de la olla, ella es increíble, y a
veces necesitamos ponernos guapas y comprar una botella, gracias por usar el
mismo pie que yo, y por cuidarme los días esos que no sé porqué, dejo de ser
invencible, aunque nos veamos más en el sur que en la propia Madrid, me da paz
saber que tengo un pedacito de lo que a veces echo de menos a un par de calles.
O el chico
que me pinta cuando no le miro, que me anima y apoya mi lado artístico con
amenazas de muerte por cosquillas, te estoy haciendo caso, los mensajes
subliminales, creo que han calado hondo, gracias por confiar en mí.
O el que
aun que hayamos estado 48h cebándonos a 1700km, acepte mi capricho de entrar al
Dutty Free y compartir una caja de mil Kinder Bueno de vuelta a casa, porque la
necesito, aunque no la necesite, gracias por hacerme reír en cualquier momento
y por tener algún video absurdo que mandarme un martes cualquiera a las 16:26.
Podría
seguir, igual no eternamente, pero sí un ratito, en fin, a todo el que me
quiere, en realidad, solo a los que lo hacen bien, gracias por incrustaros en el
pedacito que me llevo conmigo en la maleta, que no cierra muy bien dicho sea de
paso.
Supongo que
habría sido muy idílico meter 6 años en dos maletas…
Mi madre ya
me avisó.
Y yo no soy
Mary Poppins.
Creo que
voy a llamar a Correos.
Bueno, me
estoy desviando,
Voy a
cerrar esa puerta,
Y va a
hacer un ruido que supongo que cada uno interpreta como puede.
“Vamos a
darnos un tiempo” y la próxima vez que te vea, será como invitada.
Es raro.
Hasta la
próxima, “bonita”, me voy a ver Paris.
S.