Seguramente ni escuchabas...
Escribo porque es el escondite más seguro para hacer explotar toda mi pólvora.
Es extraño, hace ya un tiempo que no veo esos ojos oscuros de cerca, y no tengo mucho a mi alrededor que se me antoje volar por los aires... estaré haciéndome mayor.
Mi inspiración vagabundea bastante enclenque,
Puede que me surja alguna idea...
Pero siempre aterradoramente volátil, absurda, como tú.
Bueno, igual tú lo de absurdo ya no...
Gracias Albert, por enseñarnos que el absurdo deja de serlo en el momento que lo aceptamos tal y como es.
¿Sabes?, de vez en cuando te recuerdo en millones de diapositivas mentales.
Nunca se ordenar del todo bien las emociones que me surgen...
pero siempre diferencio del resto, la pena que me da que nunca hayas podido creer en nosotros.
Un pena sí, pero ojo, no la vale.
¿Y yo?...
Yo soy.
S.