Hoy, voy a confesarte, que me encanta el olor a jazmín, las sábanas fresquitas y los besos en el ojo izquierdo.
Adoro los muebles antiguos y los aperitivos al sol en alguna terraza de cualquier plaza colonizada por arboles enormes, de los que silban al silencio.
Soy la loca de las velas, a la que le flipa el tacto del grano de café y no le gusta el café.
Siempre tan fan de Amy y su Valerie, que la bailaría por toda Gran Vía y se me quedaría pequeña.
Me flipa leer y leerle, perdiéndome en mi mundo de palabras que no me da tiempo a decir.
Buscar fotos antiguas y reírme de mi, con él.
Cocinar con mucho queso y que me haga el amor a fuego lento en la encimera. Irme un par de días sin destino fijo o emborracharme con cualquiera que me entienda sin hablar.
Me chifla no tener que hablar, y me gusta aun más hablar con él.
Me encantan esas caricias en la espalda, las caricias en general, tocarle el pelo mientras se le cierran los ojos, boquiabierto, y mirarle…
Somos tan vulnerables por separado, y seríamos una fuerza tan invencible de la mano, que no se ni siquiera si sería justo para el resto de la especie humana.
PD: (me importan una mierda los humanos).
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