Simple, mente compleja.
Ella se asemeja a la fría imagen de un iceberg rodeado por más iceberg,
Y un poco de iceberg,
Y no le importa que así sea.
Sabe que todo mortal que se quedé estancado y cómodo en esa imagen,
Sin capacidad de divisar más allá,
Debe ser mentalmente mediocre.
Mediocre como sinónimo de “me aburro”.
Supongo que está loca,
Y sus extremos son muy radicales.
Supongo que nadie puede dar más que ella,
No tiene límites,
Incondicional lo llaman.
Pero sin pasar por alto la condición de reciprocidad que sin duda debe existir,
Premio, ahí está la clave,
Esa es la que más escasea,
El inútil ser humano racionaliza tan mal, que piensa que “coraza” se traduce en “control y seguridad”,
Cuando realmente es “tengomiedoyasítengoelmismomiedoperoparecequeno”,
Formando esto aparte una cadena de sucesos de desconfianza extrema que lleva a la no reciprocidad de la condición base,
Todavía estamos estables,
Pero por poco tiempo,
Entra en juego la decepción,
aquí no hay marcha atrás.
Se ha roto.
Pero supongo que es una suerte que a ella lo difícil le enganche,
Sin prisas,
Algún día lo encontrará.
Y entonces, la verá.
Estaba detrás de todo ese hielo.
Junto a las magnolias.